Esta sesión de fotografía en estudio con Ariana y Thiago nació con una idea sencilla: dejar que los dos hermanos fueran ellos mismos. Sin poses rígidas ni sonrisas obligadas, el estudio se convirtió en un lugar para jugar, descubrir y compartir. Así aparecieron los gestos auténticos, las miradas cómplices y esas risas que cuentan mucho más que cualquier pose preparada.
Una sesión de fotografía en estudio llena de juego
Al principio dedicamos unos minutos a que Ariana y Thiago se familiarizaran con el espacio y con la cámara. Poco a poco, la curiosidad pudo más que la timidez. Corrieron, se escondieron, hicieron el animal y transformaron una silla en parte de su juego. Mi trabajo consistió en observar y anticiparme, respetando siempre su ritmo para que cada fotografía conservara la naturalidad del momento.
Cuando los niños se sienten cómodos, la sesión deja de parecer una sesión. La cámara pasa a un segundo plano y lo que queda delante es su relación real: las pequeñas provocaciones entre hermanos, la confianza y la alegría de compartir la tarde. El juego libre, tan valioso durante la infancia, también permite crear recuerdos más sinceros. En UNICEF Educa se pueden encontrar recursos sobre la infancia, el aprendizaje y el juego.
Fotografías naturales de dos hermanos
La conexión entre Ariana y Thiago fue creciendo durante toda la sesión. Hubo carreras, abrazos, carcajadas y también pequeños instantes de calma. Esa mezcla hace que el reportaje tenga vida y que cada imagen complete la anterior. No buscábamos una fotografía perfecta y aislada, sino una historia que la familia pueda volver a recorrer dentro de unos años.
La luz suave del estudio y los tonos neutros ayudan a que las expresiones sean las protagonistas. Además, al trabajar sin prisas podemos cambiar el ritmo cuando los niños lo necesitan. Ese ambiente tranquilo es una de las razones por las que una sesión de fotografía en estudio funciona tan bien durante todo el año, incluso cuando el tiempo no permite hacer fotografías al aire libre.
Un recuerdo familiar para conservar
El resultado es un recuerdo cercano de cómo eran Ariana y Thiago en esta etapa: su energía, su complicidad y su manera de divertirse juntos. En En el Campito planteamos cada reportaje infantil de forma diferente, adaptándolo a la personalidad de cada niño y de cada familia. La intención es que las fotografías no solo sean bonitas, sino que también se reconozcan como propias.
Estas imágenes son una pequeña selección de aquella tarde. Juntas muestran el recorrido completo, desde los primeros minutos hasta el momento en que ya se habían olvidado por completo de la cámara. Así fue la sesión de Ariana y Thiago: sencilla, divertida y llena de verdad.


















